El estilo artístico de la pintora y escultora española Alicia Urda López se caracteriza principalmente por un realismo contemporáneo muy ligado al paisaje castellano, aunque incorpora elementos expresivos y simbólicos que acercan parte de su obra al realismo poético y, en ocasiones, al realismo mágico. Sus pinturas se sitúan “entre la mancha y el realismo”, combinando una representación reconocible de la naturaleza con un tratamiento muy atmosférico de la luz, el color y la materia. La artista trabaja especialmente el paisaje castellano: campos abiertos, árboles secos, cielos amplios y horizontes lejanos que transmiten silencio, aislamiento y contemplación. La naturaleza no aparece solo como paisaje físico, sino también como símbolo de fragilidad y paso del tiempo.
Uno de los rasgos más destacados de su obra es el cuidado técnico. Su formación en restauración patrimonial y en dibujo académico influye en una pintura muy elaborada, con dibujo minucioso, capas de óleo cuidadosamente trabajadas y gran atención a las tonalidades naturales. Ella misma define su estilo como “realista y renacentista”, interesado en captar “los tonos del campo” y la línea precisa dentro del conjunto pictórico.
El estilo artístico de la pintora y escultora española Alicia Urda López se caracteriza principalmente por un realismo contemporáneo muy ligado al paisaje castellano, aunque incorpora elementos expresivos y simbólicos que acercan parte de su obra al realismo poético y, en ocasiones, al realismo mágico. Sus pinturas se sitúan “entre la mancha y el realismo”, combinando una representación reconocible de la naturaleza con un tratamiento muy atmosférico de la luz, el color y la materia. La artista trabaja especialmente el paisaje castellano: campos abiertos, árboles secos, cielos amplios y horizontes lejanos que transmiten silencio, aislamiento y contemplación. La naturaleza no aparece solo como paisaje físico, sino también como símbolo de fragilidad y paso del tiempo.
Uno de los rasgos más destacados de su obra es el cuidado técnico. Su formación en restauración patrimonial y en dibujo académico influye en una pintura muy elaborada, con dibujo minucioso, capas de óleo cuidadosamente trabajadas y gran atención a las tonalidades naturales. Ella misma define su estilo como “realista y renacentista”, interesado en captar “los tonos del campo” y la línea precisa dentro del conjunto pictórico.